Lastrada por el Brexit y la incertidumbre por el comportamiento del nuevo Gobierno de Estados Unidos, la economía del Reino Unido crecerá este año menos de lo esperado mientras al Estado se le dispara el coste de pedir prestado. En este contexto de peores previsiones, la ministra de Economía, Rachel Reeves, anuncia ahora una ola de recortes del gasto público que puede ser sólo el principio.