La batalla por las cruces en las montañas aragonesas: una campaña pide que sean retiradas mientras Vox quiere protegerlas

MHUEL pide la retirada de todos los símbolos religiosos en las cumbres y la instalación de elementos neutros de señalización tras la orden de derribo de la cruz de Bezas en la Sierra de Albarracín por peligro medioambiental, que Vox considera «cristianofobia»

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El Movimiento Hacia un Estado Laico (MHUEL) ha iniciado una campaña para retirar los símbolos religiosos de las cumbres montañosas en Aragón. Exigen sustituirlos por elementos neutros de señalización tras el caso de la cruz de Bezas en la Sierra de Albarracín, que el servicio provincial de Medio Ambiente del Gobierno de Aragón ha decidido eliminar debido al peligro medioambiental que supone. El monumento atrae rayos por su material y altura y se va a derribar. Esta decisión se ha topado con la fuerte oposición de Vox en plenas negociaciones por los presupuestos de la comunidad. 

Vox recurrirá el acuerdo plenario del Ayuntamiento de Bezas y pedirá la nulidad del derribo de la Cruz de la Peña decretada por el Gobierno de Aragón. Alejandro Nolasco ha anunciado una iniciativa para declarar bienes de interés cultural todos los bienes históricos y artísticos “que los talibanes del PP y del PSOE quieren destruir. Es el presidente Azcón el que quiere tirar la cruz. Es la DGA, es Medio Ambiente, es el PP, al que se la bufan las cruces y le da absolutamente igual el patrimonio histórico de nuestra comunidad”.

La torre tiene 2,5 metros de altura más tres escalones de piedra que suman unos 60 centímetros, lo que la eleva a más de tres metros. El pasado 3 de septiembre, la caída de un rayo astilló la piedra que recubre la estructura de hierro y los restos de material cayeron muy cerca del vigilante que se encontraba fuera de la caseta, que no resultó herido grave. 

El director del Servicio Provincial de Medio Ambiente, Emilio Pérez, ha comunicado que se ha enviado una carta al consistorio de Bezas exponiendo la situación y planteando la retirada de este elemento que “pone en riesgo a los trabajadores que hacen sus turnos en la torre de vigilancia”. 

Campaña para retirar los símbolos religiosos

Tras este caso, el Movimiento Hacia un Estado Laico (MHUEL) ha iniciado una campaña para retirar los símbolos religiosos de las cumbres montañosas en todo el territorio. Juan Quílez Montañés, portavoz de la asociación, considera que la presencia de estructuras artificiales como cruces en entornos naturales protegidos “supone una alteración del ecosistema montañoso. Las montañas aragonesas son ecosistemas frágiles que sufren ya una fuerte presión antropogénica. La instalación de elementos artificiales como cruces metálicas contribuye a la degradación de estos espacios naturales, muchos de ellos catalogados como áreas protegidas”, explica.

El reciente caso de la cruz de Bezas en la Sierra de Albarracín “ha puesto de manifiesto los peligros asociados a estas estructuras”, exponen. Según el informe técnico del Gobierno de Aragón, la cruz había sufrido la descarga de un rayo que destrozó “una esquina del extremo superior”, quedando expuesto al exterior un trozo de metal que incrementa la probabilidad de atraer nuevos rayos. “Los expertos en seguridad en montaña señalan que los elementos metálicos en puntos elevados actúan como conductores preferentes para las descargas eléctricas”.

MHUEL fundamenta también su petición en el artículo 16.3 de la Constitución Española, que establece claramente que “ninguna confesión tendrá carácter estatal”: “La presencia de símbolos religiosos cristianos en espacios naturales públicos contraviene el principio de aconfesionalidad del Estado recogido en nuestra Constitución”, argumenta la asociación. “Las montañas son patrimonio natural de todos los ciudadanos, independientemente de sus creencias, y deben mantenerse libres de símbolos religiosos que representan solo a una parte de la sociedad”.

La campaña busca que las administraciones públicas apliquen criterios similares a los utilizados en el caso de la cruz de Bezas a todas las cruces ubicadas en cumbres montañosas de Aragón, priorizando la protección medioambiental, la seguridad de los visitantes y el respeto al carácter aconfesional del Estado.

MHUEL propone como alternativa la instalación de elementos neutros de señalización en las cumbres, como hitos de piedra tradicionales o mojones geodésicos, que cumplen una función práctica para los montañeros sin connotaciones religiosas y con menor impacto ambiental y riesgo para la seguridad. “No estamos en contra de que existan elementos que marquen las cumbres, sino que estos sean símbolos religiosos en espacios naturales públicos”, concluye el comunicado.

Nolasco acusa al PP de “cristianofobia”

Por su parte, Alejandro Nolasco ha manifestado que “se podía haber optado por otras intervenciones menos lesivas que el derribo de la cruz. Vamos a intentar que la justicia declare nulo el acuerdo plenario porque había muchas otras formas y se ha hecho de manera muy poco afortunada. De hecho también amedrentando a los vecinos. Y diciéndoles que si no tiraban la cruz o si no accedían a hacerlo, iban a ser responsables ellos, o el Ayuntamiento, de lo que pasase”.

Asegura que esta decisión “nace de la cristianofobia y del odio más repugnante contra nuestra historia, con excusas. Vamos a vivir unos tiempos en los que las cruces se van a derribar poniendo excusas medioambientales, paisajísticas. Eso sí, vía libre para los molinos y las placas”.

Ha anunciado también que se va a presentar una iniciativa para declarar bienes de interés cultural varios elementos de Aragón “que tienen valor artístico o que tienen valor histórico. En la provincia de Zaragoza, el monumento que hay en el pueblo viejo de Belchite; el monumento a la legión que está en los pinares de Venecia; las bombas que hay en la basílica del Pilar de Zaragoza, que también, por cierto, Izquierda Unida quería quitar en un intento de borrar su criminal historia, la del Partido Comunista;  el Sagrado Corazón de Jesús, en Monzón, en Huesca, el Museo de los Mártires de Barbastro y, por supuesto, también la cruz de la Peña de la Cruz de Bezas o la cruz de los fallecidos en la Guerra Civil que está en la plaza del seminario de Teruel”.

Ha cargado tintas contra el Gobierno de Azcón: “La cruz de Peña de la Cruz de Bezas no la tira el PSOE ni la Ley de Memoria Democrática Nacional. La tira el PP, la tira la DGA, la tira el presidente Azcón”.

Recurso de Abogados Cristianos

La Fundación Española de Abogados Cristianos ha presentado un recurso contencioso-administrativo con medidas cautelares ante el Juzgado de lo Contencioso-Administrativo de Teruel contra la aprobación por parte del Ayuntamiento de Bezas del derribo de una Cruz. Abogados Cristianos alega que la cruz está en las mismas condiciones, al menos desde hace 40 años.

La Fundación de juristas denuncia que el derribo “atenta contra el patrimonio histórico español y el patrimonio cultural aragonés. Además destaca la desproporcionalidad de la medida, ya que la instalación de un pararrayos adecuado y la reparación de los daños existentes podrían ser alternativas menos lesivas”.

La presidenta de Abogados Cristianos, Polonia Castellanos, denuncia que “el PP miente. La cruz lleva en el mismo estado 40 años. Es falso que un supuesto rayo dañase el monumento recientemente”. “Los políticos buscan excusas para eliminar cruces de la vía pública. La izquierda, en connivencia con el PP, está utilizando cualquier excusa para eliminar símbolos cristianos”.