Salvador Illa volvería a ganar las elecciones con un PSC constante en torno a los 42 diputados, mientras el bloque independentista seguiría sin sumar
El Gobierno apacigua a Junts con la gestión compartida de la inmigración en Catalunya
Junts está sufriendo un duro trasvase de votos hacia la formación ultra Aliança Catalana. Según el último barómetro del Centre d’Estudis d’Opinió (CEO), que depende de la Generalitat, la formación de Carles Puigdemont podría perdería entre 6 y 8 diputados si volviesen a convocarse elecciones al Parlament de Catalunya, los mismos que ganaría la formación ultra de Silvia Orriols.
La proyección del sondeo oficial catalán supone el peor pronóstico para Junts desde las últimas elecciones y el mejor para Aliança. Según la ficha técnica, la encuesta se realizó entre el 14 de febrero y el 14 de marzo pasado, es decir, mientras se conocía el pacto entre Junts y el Gobierno central para la delegación de competencias de inmigración a Catalunya.
Más allá de la derecha independentista, la situación de los partidos catalanes se mantiene estable. El PSC de Salvador Illa se mantiene impertérrito entre los 41 y 43 diputados, en la horquilla de las pasadas elecciones. ERC mejora levemente, con un crecimiento de entre uno y 3 escaños, mientras los Comuns se mantienen igual o perderían uno. Eso supone que la mayoría en la que Illa fraguó su investidura se mantiene constante.
Tampoco hay grandes cambios en la derecha españolista. El PP continúa fuerte, en la horquilla entre los 14 y 16 (obtuvo 15), mientras Vox da muestras de ligera caída con entre 10 y 12. La CUP mantendría los 4 o podría perder uno.
La mayoría independentista, que durante más de una década dominó con comodidad el Parlament, sigue desactivada. La suma de Junts, ERC y CUP queda en torno a los 55 escaños, muy lejos de la mayoría de 68, que solo podría alcanzar si sumase con Aliança Catalana.
La figura de Illa sale consolidada de esta encuesta. Cuando está a punto de cumplir ocho meses al frente de la Generalitat, el líder socialista es el preferido como president y mejora su nota global, con un 22% de apoyos. Lo sigue Puigdemont con un 9%, lo que supone una bajada de 3 puntos desde noviembre pasado, y Oriol Junqueras con el 6% que escala posiciones.
Además, el 62% de los encuestados aprueba la gestión del Govern en los últimos meses, lo que supone la cifra más alta desde 2017.
La tendencia de un independenitsmo a la baja no es solo electoral sino que también aparece reflejada en las preferencias directas. Cuando se pregunta pordiferentes formas de organización del Estado, los partidarios de la independencia quedan en un 38%, mientras que el actual estado autonómico casi logra igualar a los independentistas con un 36% de partidarios.
Respecto a los problemas más importantes, el acceso a la vivienda se consolida como la mayor preocupación de los catalanes, con un 23% de los encuestados que priorizan esta cuestión. La siguen la inmigración (10%), la insatisfacción con la política (10%) y la inseguridad (9%).