El consistorio desestima la impugnación del tribunal de uno de los comisarios principales, beneficiado por el proceso anterior que está judicializado, y continúa con las pruebas para renovar el primer escalón en el mismo mes
La guerra en la cúpula de Policía Local de València se recrudece: tribunales impugnados, multas judiciales y jubilaciones en el aire
La cúpula de la Policía Local de Valencia es un avispero. En pleno mes de la jubilación del jefe, investigado por el presunto amaño de las oposiciones, cada movimiento se analiza con lupa. El último: la decisión del consistorio de seguir adelante con el proceso de oposiciones que diseñará el nuevo encabezado del cuerpo, que ha sido impugnado por uno de los candidatos y por un sindicato, a escasos días de que el jefe deba dejar el cargo. José Vicente Herrera cumple la edad de jubilación este abril y deberá abandonar el puesto al cumplir los años de servicio, aunque el consistorio baraja darle otra salida.
El Ayuntamiento de València ha desestimado el recurso de uno de los mandos de la Policía Local de València, un comisario principal que se vio beneficiado en el proceso anterior que está siendo investigado por dos juzgados. El comisario principal Fernando Giménez Oñate, uno de los tres que ascendió de categoría por la vía de mejora –una fórmula temporal para cubrir necesidades del cuerpo–, recurrió el nombramiento del tribunal que consolidará su plaza –o no– en las oposiciones definitivas. Cuatro comisarios llevaron al contencioso y dos a la vía penal las pruebas selectivas, acusando al jefe y otros dos mandos de beneficiar a sus afines.
Giménez Oñate presentó el 11 de marzo un recurso de reposición contra el acuerdo de la Junta de Gobierno Local de nombramiento del órgano selectivo, al considerar que en la designación realizada por la Agencia de Emergencias (AVSRE) de los vocales, no se hizo por la vía adecuada, y solicitó la suspensión del acto y de la convocatoria. En un tiempo casi récord, apenas dos semanas, el consistorio ha rechazado esta medida alegando que no se dan las condiciones para la suspensión de la convocatoria. El Ayuntamiento alega que “[su] pretensión no se acompaña de justificación alguna más allá de indicar que dicha medida cautelar se mantenga hasta la resolución del recurso”.
El consistorio que dirige Maria José Catalá reactivó en febrero el proceso de renovación, que arrancó el pasado junio y llevaba sin movimientos desde octubre, con el nombramiento del tribunal de selección. La jubilación inminente del jefe de Policía, de máxima confianza de la alcaldesa, requiere de una renovación de la cúpula, que lleva años en situación de interinidad y todavía bebe de las decisiones de Rita Barberá.
Con la composición actual del cuerpo apenas hay un comisario principal que pueda optar a la jefatura, el comisario principal Ángel Albendín, que le disputó el puesto a Herrera en 2015 y que prácticamente fue defenestrado cuando el jefe tomó el mando. Fue cambiando de destinos, sin apenas responsabilidades de un mando de su rango, hasta que finalmente recaló en la división de Tráfico. La distancia entre ambos hace que se multipliquen las especulaciones sobre una posible incorporación de un mando de otro municipio, entre ellos el jefe de Policía de Elche, que presidirá el tribunal de estas oposiciones, incluso una dirección bicéfala en la que Herrera mantuviera alguna responsabilidad, maniobra difícil de aceptar para Albendín. Otros movimientos hacen dudar sobre el futuro de Albendín, a quien Herrera dejó al mando un fin de semana tras las fallas, un acto inusual en el jefe de Policía de València.
Los celos entre comisarios y los antecedentes en los exámenes investigados hacen que todos duden de la composición del tribunal que determinará su futuro en el cuerpo, que se nutre de mandos de Alicante, y que todos sospechen de las prisas del jefe. El sindicato Comisiones Obreras también recurrió el nombramiento del tribunal, planteando sus dudas sobre el sorteo de los vocales de la Agencia de Emergencias.
En paralelo a las prisas por la renovación de la cúpula dos juzgados investigan el proceso de mejora de los comisarios principales realizado hace dos años. Dos comisarios se querellaron contra el jefe y otros dos mandos –uno de ellos ya jubilado– por el supuesto amaño de los exámenes. La Fiscalía Anticorrupción sigue de cerca el proceso por la vía penal, mientras que la jueza de lo contencioso ha comenzado a sancionar al Ayuntamiento de València por no aportar los expedientes de los exámenes investigados. Los comisarios fueron trasladados de distrito el pasado verano, una acción -el traslado forzoso- que tiene la consideración de sanción grave en el reglamento disciplinario. Jefatura lo promocionó como una reorganización del cuerpo, aunque los denunciantes lo entendieron como un castigo.