La Sindicatura detecta infracciones en Junts, Comuns, Aliança y PSC por pagos desde el partido en campaña electoral

El informe de control económico revela que Puigdemont dejó una deuda de 441.000 euros a un proveedor y pagó otros 100.000 euros fuera de la cuenta autorizada para ello

El PSC es el partido que más ha gastado en la campaña catalana, con 2,5 millones de euros

La Sindicatura de Comptes, el órgano que fiscaliza los gastos públicos en Catalunya, ha detectado pagos electorales que se hicieron sin pasar por las cuentas autorizadas para ello en cuatro formaciones: Junts, PSC, Comuns y Aliança. Es una de las principales infracciones que ha aflorado el informe sobre la última campaña electoral catalana, tras revisar las cuentas de las ocho formaciones que consiguieron representación en el Parlament.

En concreto, los pagos realizados directamente por los partidos y que vulnerarían la ley electoral fueron de 100.363 euros en el caso de Junts; 23.198 euros los Comuns; 14.765 euros en el caso de Aliança; y 6.607 euros el PSC. Para todos ellos la Sindicatura propone una amonestación por la que perderían el 10% de la subvención electoral a la que tienen derecho.

La ley electoral (LOREG) obliga a los partidos a separar de forma cuidadosa su contabilidad ordinaria de los ingresos y gastos electorales. Por eso impone que, para cada cita electoral, los partidos constituyan una cuenta separada en la que entren todos los fondos destinados específicamente recibidos con motivo de la campaña y desde la que se efectúen todos los pagos para ese mismo fin.

Esto no ocurrió en el caso de la coalición Junts + Puigdemont, que de los 2.757.000 euros que gastó en el conjunto de la campaña a las elecciones de mayo de 2024, realizó pagos desde fuera de la cuenta elecotral por valor de 100.363 euros. El informe revela también que esa misma formación dejó una deuda de 441.000 euros a un proveedor que no había pagado al finalizar el año 2024.

También la candidatura de Comuns Sumar incurrió en la misma infracción. En su caso, de los 630.000 euros destinados a campaña, 23.198 se pagaron fuera de los cauces establecidos, por lo que tendrán una penalización del 10% en la subveción.

El informe también castiga a Aliança Catalana, la formación xenófoba que se presentó el año pasado por primera vez a unas elecciones catalanas. En su caso, el presupuesto declarado es austero, con poco más de 50.000 euros de gasto. Sin embargo, la Sindicatura detecta que 14.765 se pagaron sin pasar por la vía legal.

Una fracción menor suponen los 6.607 euros pagados por el PSC fuera de su cuenta, de los más de 3 millones de euros que la formación de Salvador Illa invirtió en ganar la carrera electoral.

Respecto al reparto del gasto electoral, el informe cifra en algo más de 11 millones de euros la inversión de los partidos en la campaña, de los que la mitad correspondieron a la suma entre PSC y Junts, las dos formaciones que quedaron en primer y segundo lugar. La Sindicatura destaca que, pese a las infracciones detectadas en la gestión de los pagos, los partidos cumplieron de forma general con la normativa legal.

La Sindicatura alerta contra el gasto en ‘mailing’

Una de las advertencias del informe que se ha hecho público este miércoles es sobre el elevado gasto en ‘mailing’ que supone cada campaña electoral. Las administraciones subvencionan los envios de las formaciones de los folletos informativos, los sobres y las papeletas, pero la Sindicatura considera que tienen un coste demasiado elevado y propone reducirlo.

Según destaca, el coste total del ‘mailing’ en las últimas elecciones al Parlament ascendió a 10,8 millones de euros, sumando los casi 4 millones que justificaron las propias formaciones políticas y los 6,8 que pagó el Ministerio del Interior a Correos.

La Sindicatura critica además las variaciones en el coste unitario que tienen estos envios, que pueden suponer hasta el doble de gasto de unas formaciones a otras.

Por todo ello, la Sindicatura proponer reducir el ‘mailing’, definir mejor qué envios son subvecionables y cuáles deben formar parte de los gastos en propaganda de cada candidatura y evaluar la “eficacia real” de estos envios. Además, apuesta por el uso de internet para canalizar la información, para evitar el despilfarro de recursos.