Las dudas sobre la actividad real en la mina de Cerredo centran la investigación del accidente que se cobró cinco vidas

La mina de interior, ubicada en Asturias y muy cercana a León, lleva sin actividad extractiva desde 2018 aunque en las instalaciones ya se produjo otro accidente que costó un fallecimiento y un herido grave en el año 2022 en labores de mantenimiento

Un juzgado de Asturias investiga posibles responsabilidades penales en la muerte de los cinco mineros en Cerredo

La investigación sobre el accidente ocurrido en la mina de Cerredo en Asturias, en el concejo de Degaña, y que ha costado la vida a cinco mineros leoneses, tendrá que determinar la auténtica naturaleza de las actividades que llevaba a cabo en la explotación la sociedad Blue Solving, del empresario leonés Adrián Rodríguez. Tanto la mina interior de Cerredo como su cielo abierto dejaron de tener actividad extractiva con la quiebra en el 2018 de la Compañía Minera Astur Leonesa, que la explotó desde el 2014 en que se hizo con la concesión que creó Coto Minero Cantábrico y Unión Minera del Norte en el 2009.

Blue Solving disponía de dos licencias, una de investigación para comprobar, en una determinada zona de la mina, la presencia de algún tipo de mineral o de material de cara a su extracción en un futuro, y otra para retirar chatarra y material del nivel tres de la mina, el lugar en el que se produjo la explosión, pero no cuenta con autorización para la extracción de carbón.

El periódico asturiano La Nueva España adelantaba este miércoles la denuncia realizada por un vecino de Degaña (Asturias), el pasado 16 de septiembre de 2023, al Servicio de Atención Ciudadana del Principado (SAC), sobre posibles trabajos irregulares de extracciónd de carbón en el interior de la mina. Según el mismo periódico, esta denuncia fue trasladada, vía mail, a la entonces Dirección de Energía, Minería y Reactivación, al frente de la cual estaba entonces la actual consejera de Transición Ecológica, Industria y Desarrollo Económico del Principado, Belarmina Díaz.

El denunciante informaba a cerca de una nueva explotación en la mina de Cerredo, aportando fotos y vídeos, y alertando de la ausencia de las pertinentes medidas de seguridad. Concretamente, se refería a una nueva bocamina en la zona conocida como “piso 3º”, donde el lunes se produjo el accidente. La respuesta que recibió el denunciante, por parte del Servicio de Atención del Principado, es que su correo había sido enviado al Servicio de Promoción, Desarrollo y Seguridad Mineros “para su conocimiento”. Este vecino envió nuevamente un correo al SAC el pasado martes, es decir, al día siguiente del accidente mortal registrado en la mina, preguntando si el Gobierno regional no era consciente de los peligros.

Al margen de la actividad que se estuviera desarrollando en el interior de la mina, la principal hipótesis es que el siniestro se produjo por la presencia de una bolsa de grisú, un gas compuesto principalmente por metano que puede encontrarse en las minas de carbón y que puede provocar explosiones sin previo aviso, al carecer de olor, aunque sí existen detectores y su peligrosidad puede paliarse con sistemas de ventilación.


Efectivos de emergencias durante las labores de búsqueda de las víctimas del accidente en la mina de Cerredo

El presidente del Principado de Asturias, Adrián Barbón, pedía este martes respetar el duelo de las familias y acompañarlas en el entierro de sus fallecidos, pero aseguraba también que la investigación para esclarecer las causas que provocaron el accidente en Cerredo, que se llevó por delante la vida de cinco mineros y mantiene estado grave a otros cuatro, ya está en marcha. Aunque las primeras investigaciones apuntan a una fuga de grisú, el líder asturiano aseguró que la empresa será chequeada de arriba a abajo para comprobar que su actividad se ajustaba a los permisos que la sociedad Blue Solving disponía desde el verano pasado, porque “queremos saber lo sucedido y exigimos el máximo rigor en los análisis para conocer la verdad”, remarcaba Adrián Barbón.

También la delegada del Gobierno en Asturias, Adriana Lastra, y la consejera de Transición Ecológica, Berlamina Díaz, apuntaban a que una inspección rutinaria realizada en el mes de septiembre permitió confirmar que “todo estaba en regla” y que los trabajos que se estaban realizando en mina Cerredo se correspondían con las licencias de que disponían, cuya vigencia finalizaba el 11 de abril.


Vista de la bocamina cerrada este lunes en la mina de Cerredo, en el concejo asturiano de Degaña. EFE/ Paco Paredes

elDiario.es Asturias se ha puesto en contacto con la Consejería de Transición Ecológica para preguntar por esta información y sus posibles implicaciones para el Ejecutivo asturiano, pero no ha recibido respuesta. Este jueves por la mañana está convocada la Comisión Regional de Seguridad Minera, presidida por la consejera Belarmina Díaz, de la que se espera salga un comunicado al respecto.

Mientras, el Juzgado de Cangas del Narcea ha abierto diligencias de investigación por el siniestro, el trámite habitual cuando se produce un accidente laboral, que se inicia con el levantamiento de los cadáveres y, una vez que se incorporen al procedimiento las pruebas y las muestras recogidas, el atestado policial, los informes periciales y los distintos testimonios, se dirimirá si existen responsabilidades penales, según ha corroborado a elDiario.es Asturias un portavoz del Tribunal Superior de Justicia de Asturias (TSJA).

Por el momento, las familias acaban de enterrar a sus muertos en un abarrotado Villablino, roto por el dolor y la rabia, donde estuvo instalada la capilla ardiente y donde se celebraron los funerales de cuatro de los cinco mineros fallecidos. El primero de ellos fue enterrado este martes en Torre del Bierzo.

Fuentes del entorno minero, al igual que el propio presidente Adrián Barbón pedían prudencia en tanto en cuanto no se hubiese enterrado a los fallecidos. “Primero hay que enterrar a los muertos y luego depurar responsabilidades”, remarcaban. Ahora ya ha llegado el momento de saber la verdad.

Un accidente mortal en el año 2022

En el año 2022 en la mina de Cerredo tuvo lugar otro accidente mortal, ya estando teóricamente fuera de explotación de carbón. En él perdió la vida un ciudadano uruguayo y otro resultó herido de gravedad mientras realizaban maniobras con una maquinaria en mal estado en el exterior de la explotación minera. La empresa que realizaba entonces actividad en las instalaciones, no extractiva, era Combustibles Asturiana y Leonesa SL, administrada por la progenitora del adminstrador de Blue Solving. El último siniestro mortal en el interior de la mina de Cerredo tuvo lugar en el año 2015, cuando un minero leonés falleció tras quedar atrapado en un derrabe de carbón.

El año pasado Combustibles Asturiana y Leonesa SL notificó a la administración el cambio de titularidad de la concesión del Grupo Cerredo, con el que se habían hecho tras los concursos de la Compañía Minera Astur Leonesa del empresario Rodolfo Cachero y de Coto Minero Cantábrico del magnate minero Victorino Alonso. En esta sociedad ha figurado como apoderado el padre de Adrián Rodríguez, el empresario Jesús Manuel Rodríguez Morán, que también administra Carbones de la Vega, que explota la mina Miura en el concejo de Ibias.

Estos empresarios pertenecen a una saga empresarial leonesa vinculada a la distribución de carbones y gsasóleos y Jesús Manuel Rodríguez tiene pendiente desde hace 16 años un juicio por un presunto caso de narcotráfico en el que se localizaron casi 400 kilos de cocaína en el puerto de El Musel de Gijón en una importación de carbón vegetal a través de una de sus sociedades.