Sánchez ofrece a patronal y sindicatos replicar el diálogo social de la pandemia para responder a los aranceles de Trump

El presidente comparece este jueves tras reunirse con los sindicatos y las patronales para anunciar un paquete de ayudas a sectores afectados por la guerra comercial iniciada por EEUU

De los aranceles al ‘bazuca’: la guerra comercial de Trump pone a prueba la unidad de la UE

Una respuesta inmediata ante una agresión explícita a la economía española y europea. Ese es el mensaje que traslada el Gobierno con su rápida reacción a los planes de Donald Trump, que en la madrugada de este jueves y en su denominado ‘Día de la liberación’ concretará en qué se traducen sus amenazas de guerra comercial a Europa. A la espera de conocer el calado de los aranceles a los productos europeos, el presidente Pedro Sánchez convocó a los líderes patronales y sindicales a una reunión de alto nivel este miércoles con el objetivo de reeditar el diálogo social permanente de la pandemia en esta otra crisis por la amenaza comercial lanzada desde EEUU.

En un encuentro en La Moncloa con seis ministros, Pedro Sánchez transmitió a los secretarios generales de CCOO y UGT, Unai Sordo y Pepe Álvarez, y a los líderes de las patronales CEOE y Cepyme, Antonio Garamendi y Gerardo Cuerva, su voluntad de abrir una mesa de diálogo social permanente para articular la respuesta a la amenaza arancelaria, explican fuentes presenten en la reunión.

“Creo que ha habido una voluntad por parte de los agentes sociales de participar de forma decidida en esa mesa de diálogo social en la que también se decida y se negocie cómo se canalizan los recursos que hipotéticamente puedan servir para reforzar o para proteger a los sectores que se vean afectados de forma más grave por las decisiones arancelarias de Estados Unidos”, afirmó Unai Sordo, líder de CCOO, tras la reunión.

En el Ejecutivo han tratado de mandar un mensaje de confianza en la reacción de las administraciones públicas, desde la propia Unión Europea al Ejecutivo español, que asegura estar preparado “para cualquier escenario” y que actuarán para proteger a las empresas y a los trabajadores, como destacó también este miércoles la vicepresidenta y ministra de Trabajo, Yolanda Díaz.

Plan de respuesta

Esa respuesta se prevé que se empiece a concretar este jueves. Una vez se conozca el anuncio del presidente estadounidense, Pedro Sánchez comparecerá en la Moncloa tras reunirse con representantes del tejido productivo para “abordar la respuesta a la amenaza arancelaria”.

Según las fuentes consultadas en el Ejecutivo, para esa respuesta se contemplan diferentes escenarios que en todo caso dependerán del nivel de agresión comercial que termine por concretar Estados Unidos. Y aunque esas mismas fuentes aseguran que la apuesta europea es, antes que ninguna otra, la del entendimiento, las perspectivas en el equipo del presidente no eran optimistas en la víspera al anuncio de Trump.

Fuentes del diálogo social indican que la previsión es que la Comisión Europea mañana trate de “negociar” una vez Trump realice su anuncio, pero que también se mostrará contundente. En los sindicatos mayoritarios reclaman que Bruselas responda en dos direcciones: con aranceles de respuesta a los que ordene EEUU, en una guerra comercial que consideran negativa pero inevitable, y también con “fondos de contingencia” que ayuden a los sectores que se puedan ver más afectados por la amenaza comercial, con especial atención a la protección de los trabajadores.

Desde hace semanas, y ante la deriva norteamericana, los contactos con representantes de los diferentes sectores industriales y productivos se han sucedido en la búsqueda de soluciones que protejan a la economía española de las imprevisibles consecuencias de una guerra comercial con un aliado como era, al menos hasta ahora, Estados Unidos. En esos contactos han estado implicados los ministerios de Economía, Trabajo, Agricultura, Industria, Hacienda y Asuntos Exteriores.

Aunque en la Moncloa piden extremar la prudencia hasta no conocer la dimensión exacta de las medidas que anuncie el inquilino de la Casa Blanca, las fuentes consultadas apuntan a que el paquete de medidas que prepara el Ejecutivo se centrará en ayudas a los sectores más afectados, como el agrícola, el alimentario, el automovilístico o el metalúrgico, entre otros.

Más allá de las medidas, la intención de Sánchez es que a esos sectores que ahora están en el punto de mira y cuya viabilidad puede poner en riesgo la guerra comercial emprendida por Trump les llegue un mensaje nítido del Gobierno: que igual que ocurrió con la crisis de la COVID o con la espiral inflacionista por la invasión rusa de Ucrania, el Ejecutivo está dispuesto a desplegar políticas públicas de protección a la economía, en general, y a las empresas y los trabajadores, en particular.

“En nuestra opinión, en aquellos sectores donde pudiera haber alguna afectación en el empleo también hay que buscar fórmulas que garanticen el mantenimiento de los puestos de trabajo y, de forma general, Europa tiene que reforzar su autonomía estratégica. Reducir la dependencia exterior de países como Estados Unidos o de Rusia mediante un despliegue de la autonomía energética, de la política industrial, y rehacer relaciones comerciales con otras áreas del mundo como pueda ser América Latina o China, por citar dos ejemplos”, insistió Unai Sordo.

Por su parte, el ministro de Economía, Comercio y Empresa, Carlos Cuerpo, hizo un llamamiento a reforzar la “relación estratégica” de España con Estados Unidos, pero reiteró que ante la imposición de medidas “injustas e injustificadas”, Europa se defenderá.