El presidente ha proclamado «el día de la liberación» con el anuncio de un 10% de aranceles generalizados, que aumentan en ciertos países y bloques, como son el caso de la UE y China, por ejemplo, al margen del 25% para los fabricantes de coches
Claves para entender los aranceles de Trump: ¿qué va a pasar en EEUU y cómo va a reaccionar Europa?
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha anunciado este miércoles “aranceles recíprocos” para todos los sectores y para el resto del mundo, con un mínimo del 10%, que escala en países y bloques concretos, como es el caso de la UE, por ejemplo. Trump ha declarado el 2 de abril como el de la “independencia económica” de Estados Unidos, en un acto en el jardín de la rosaleda de la Casa Blanca.
“Este es uno de los días más importantes, en mi opinión, en la historia de Estados Unidos. Es nuestra declaración de independencia económica”, ha afirmado Trump, al tiempo que anunciaba la entrada en vigor de aranceles del 25% sobre todos los automóviles fabricados fuera de EEUU, medida anunciada hace unos días.
De acuerdo con una tabla mostrada por Trump, la UE carga gravámenes del 39% a EEUU, y el presidente de EEUU ha anunciado unos aranceles del 20% para el bloque comunitario. En cuanto a Reino Unido, “nos cargan un 10% y haremos lo mismo con ellos”; mientras que con China, según Trump, EEUU impondrá un 34%, si bien asegura que las tasas chinas para los productos estadounidenses es del 67%. Además, cargará un 24% a los productos japoneses y un 26% para los que provengan de India.
“No es completamente recíproco esto, es más o menos recíproco”, ha insistido Trump, quien ha repetido su nuevo eslogan comercial: “Si no quieres pagar aranceles, entonces produce en Estados Unidos”.
En la cabeza del presidente, el plan es sencillo: levantar un muro arancelario frente al mundo para incentivar la reindustrialización del país, a pesar del efecto inflacionista que tendrá la medida en el bolsillo de los ciudadanos.
Antes de comenzar a recitar el rosario de aranceles, Trump también había advertido que a aquellas naciones que “nos han tratado mal” se les calcularán los aranceles “en total, incluyendo barreras no monetarias”.
El presidente estadounidense ha repetido hasta la saciedad que la UE ha tratado injustamente a EEUU y que se ha aprovechado, por lo que está por verse si sobre la base del 20% al final se añadirá el IVA o no.
Antes del anuncio de este miércoles por la tarde (hora de Washington), la Casa Blanca no había revelado más detalles sobre lo que se podía esperar. Lo único claro era que, una vez el presidente estadounidense firmase las órdenes, los aranceles entrarían en vigor “inmediatamente”, tal como había avanzado ayer la secretaria de prensa del Ejecutivo, Karoline Leavitt. Trump ha bautizado la fecha como el ‘Día de la Liberación’, ya que se aplicará el paquete arancelario más grande hasta la fecha: los denominados aranceles recíprocos que se teme que desencadenen una guerra arancelaria multilateral.
Tal como explicaba el secretario del Tesoro, Scott Bessent, a Fox Business, los países más afectados serán los que más contribuyen al déficit comercial de Estados Unidos. Aunque no hay una lista oficial, según calcula el periódico The Wall Street Journal, las naciones que forman parte de los llamados “15 sucios” son China, la Unión Europea, México, Vietnam, Taiwán, Japón, Corea del Sur, Canadá, India, Tailandia, Suiza, Malasia, Indonesia, Camboya y Sudáfrica. Uno de los más damnificados es la UE, el bloque político y comercial de los 27 que el equipo de Trump considera “patéticos” y “gorrones”.
Los empresarios del vino europeo calculan que han perdido 100 millones de euros a la semana desde que Trump amenazó con gravar las bebidas alcohólicas europeas con un 200%, dado que los importadores han cancelado los pedidos preventivamente.
A los aranceles recíprocos, hay que sumarle la expiración del mes de pausa para los aranceles del 25% a las importaciones mexicanas y canadienses, así como también el último día de gracia para el 25% que se aplicará a los coches que no se fabriquen en suelo estadounidense. Con todas esas medidas, este jueves 3 de abril, Estados Unidos prevé levantarse como un país fortificado tras un muro arancelario.
Dada la errática política que ha seguido la Administración Trump, que ya ha concedido excepciones y treguas en la aplicación de otros aranceles existentes, la pregunta ahora es si el magnate volverá a posponer o modificar los nuevos gravámenes a sus socios comerciales. México y Canadá ya han visto como el presidente ha retrasado hasta en dos ocasiones la aplicación de los aranceles. La primera vez lo hizo a última hora, justo antes de que entraran en vigor las tasas del 25%, la segunda vez, concedió otro mes de gracia tan solo dos días después de aplicar los impuestos.
Solo con los aranceles a las importaciones canadienses y mexicanas se prevé un aumento del coste de los precios para los consumidores en EEUU. A pesar de esta “pequeña disrupción”, que el propio presidente ha llegado a reconocer, Trump defiende su política comercial como la base para devolver la riqueza a unos Estados Unidos, que, según dijo durante la campaña electoral, estaban al borde del colapso. La lógica del republicano es que el proteccionismo incentivará la reindustrialización del país y generará riqueza. Es por ello que el acto donde ha anunciado este miércoles la medida fue bautizado como “Make America Wealthy Again” (Haz América rica de nuevo, el línea con su lema de campaña: Haz América grande de nuevo).
Sin embargo, lo único que ha provocado por el momento la guerra arancelaria de Trump es la desestabilización de los mercados, la alarma de los expertos y un incentivo entre algunos legisladores republicanos para dejar de plegarse a los caprichos del mandatario. El martes, algunos senadores republicanos barajaban la posibilidad de unirse a los demócratas para oponerse a los aranceles del Gobierno sobre las importaciones canadienses. La resolución, propuesta por el senador demócrata Tim Kaine de Virginia, pondría fin a la orden de emergencia que Trump utiliza para justificar los aranceles a Canadá, alegando el flujo de fentanilo a través de la frontera norte de Estados Unidos.
El nerviosismo de los mercados en la vigilia del ‘Día de la Liberación’ no ha hecho más que acentuarse en las últimas horas. El miércoles, el índice S&P 500 abrió con bajadas, mientras que los precios del oro (un valor refugio en contextos de incertidumbre) volvieron a subir hasta acercarse a máximos históricos. Las pequeñas empresas estadounidenses también veían fuertes caídas en sus acciones ante el miedo de una posible desaceleración en la economía del país.
El pasado mes de marzo, los índices S&P 500 y Nasdaq cerraron con sus peores datos trimestrales desde que Rusia invadió Ucrania en 2022.