Washington y Moscú ultiman la primera reunión en suelo estadounidense con un alto cargo ruso desde la invasión de Ucrania

Según informan la CNN y Reuters citando fuentes, está previsto que el negociador ruso Kiril Dmítriev se reúna con el enviado de Donald Trump, Steve Witkoff, tan pronto como este miércoles

Trump eleva sus exigencias a Zelenski mientras Putin plantea apartarlo para negociar

El negociador ruso Kiril Dmítriev ha llegado a Washington, donde se espera que se reúna con el enviado de Donald Trump, Steve Witkoff, este miércoles, según ha revelado la CNN citando dos fuentes familiarizadas con los planes.

Como recuerda la cadena estadounidense, es la primera vez que un alto cargo ruso visita Washington para mantener conversaciones desde que las fuerzas de Vladímir Putin invadieron Ucrania en 2022. El encuentro es un paso más en el acercamiento entre los dos países desde que el presidente Donald Trump regresó a la Casa Blanca en enero.

Dmítriev es jefe del fondo soberano ruso y negociador para la normalización económica con EEUU. Participó en las negociaciones en Arabia Saudí entre representantes de Moscú y Washington el pasado febrero para explorar un acuerdo para el fin de la guerra en Ucrania.

Según ha contado una fuente a la CNN, el Gobierno estadounidense ha levantado temporalmente las sanciones contra Dmítriev para permitir que el Departamento de Estado le concediera un visado para viajar a Estados Unidos. Según otra de las fuentes fuente, se ha solicitado al Departamento del Tesoro la suspensión temporal de las sanciones. “Los registros de visados son confidenciales según la legislación estadounidense”, ha dicho un portavoz del Departamento de Estado, que asegura que “no pueden hacer comentarios sobre casos individuales de visados”.

La agencia Reuters también ha informado de que hay una reunión prevista entre el representante ruso y Witkoff y cita una fuente que afirma que el encuentro será este miércoles.

En una publicación en X en respuesta a la información de CNN, Dmítriev ha respondido: “Quizás. La resistencia al diálogo entre Estados Unidos y Rusia es real, impulsada por intereses arraigados y viejas narrativas”. “Pero ¿qué pasa si unas relaciones mejoradas son exactamente lo que el mundo necesita para una seguridad y una paz globales duraderas?”, ha agregado.

A mediados de marzo, Dmítriev propuso al fundador de SpaceX, Elon Musk, una misión conjunta a Marte. “Nuestros conocimientos y tecnologías deben servir al bien de la humanidad y no a su destrucción”, escribió en un mensaje de X dirigido a Musk, propietario también de esa red social.

Este miércoles, el Kremlin ha asegurado que “por el momento” no hay planes para una cumbre entre Rusia y EEUU durante la visita del presidente estadounidense, Donald Trump, en mayo a Arabia Saudí. “Continuamos los contactos con los estadounidenses a diferentes niveles y por distintos canales”, ha dicho el portavoz presidencial, Dimitri Peskov. La Casa Blanca informó la víspera de que Trump viajará en mayo al país en la primera visita internacional de su segundo mandato.

Rusia ha criticado por primera vez esta semana el plan de paz de EEUU para Ucrania por centrarse en lograr un alto el fuego sin abordar lo que considera las “causas originales” de la guerra, un discurso que suele equivaler a las exigencias maximalistas de Moscú para detener su ataque al país vecino.

Trump ha dado muestras de estar cada vez más impaciente por su falta de progreso en su intención de acabar pronto con la guerra. El presidente estadounidense dijo este domingo en una entrevista con la cadena NBC que “se enfadó mucho” cuando Putin criticó la credibilidad del mandatario ucraniano, Volodímir Zelenski, y amenazó a Moscú con nuevos aranceles si no facilita acuerdo para el fin de la guerra. Sin embargo, Trump posteriormente moderó su retórica y el lunes acusó a Ucrania de intentar renegociar el acuerdo sobre minerales. La Casa Blanca dijo el martes que Trump está frustrado con los líderes de ambos lados de la guerra.

Ucrania aceptó un alto el fuego temporal total propuesto por EEUU, pero Rusia lo rechazó y se ha limitado a aceptar una tregua sobre ataques energéticos que se tambalea entre acusaciones de violaciones del acuerdo por ambas partes. La Casa Blanca ha anunciado un pacto con Moscú y Kiev para garantizar una “navegación segura” en el mar Negro. Sin embargo, el Kremlin ha aguado las expectativas enfatizando que su beneplácito a un cese temporal de los ataques en el mar está sujeto al levantamiento de ciertas sanciones.