Las películas ‘ocultas’ de Mallorca disponibles ahora para el público: de Alcalá Zamora a los hidroaviones italianos

La recuperación de una serie de films centenarios, publicados en la plataforma Platfo, muestran un paisaje isleño dibujado a través de los primeros fotogramas del cine rodado en las Balears. Las cintas recorren tradiciones, momentos históricos y las primeras críticas a los excesos del turismo

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Cuando los hermanos Lumière rodaron a los obreros saliendo de su fábrica en 1985, estaban probando el cinematógrafo, rodando lo primero que tenían delante. Del mismo modo que lo hicieron ellos, los primeros cineastas mallorquines ensayaron con sus cámaras grabando aquello que les rodeaba. Un día de excursión a la Serra de Tramuntana, una tarde de sol y playa, una fiesta ciclista o un desfile son algunas de las escenas que fueron retratadas por ‘los Lumière’ de la isla, pioneros desconocidos de un cine que muestra un paisaje preturístico y acerca a los espectadores a sus ritos, costumbres y momentos históricos desde 1917 hasta finales de siglo.

“Esas primeras películas, como las de las excursiones, se caracterizan por mostrar un entorno inmediato de la misma manera que ahora lo hacemos nosotros con nuestros móviles”, explica la especialista en historia del cine Magdalena Brotons, profesora de la Universitat de les Illes Balears (UIB). “Más adelante llegaron los documentales y algunas de las primeras ficciones que se conservan hoy en día como Flor de espino en 1925 y El secreto de la Pedriza en 1926”, cuenta la investigadora.

Más de setenta películas componen el catálogo del Arxiu del So i la Imatge de Mallorca (ASIM) recientemente puesto al alcance del público general en la Plataforma Fílmica Online Española (PLATFO), impulsada por el Ministerio de Cultura a través del Instituto de Cinematografía y de las Artes Audiovisuales (ICAA). Entre estas cintas destacan aquellas primeras filmaciones en las islas, muchas de autoría desconocida, así como las obras de autores como Josep Truyol, Bartomeu Morlà Fornés, Josep Maria Verger Llinàs, Gabriel Mayans, Nicolau Tous Escoubet y hasta el reconocido fotógrafo Ramón Masats, fallecido el año pasado, entre muchos otros.

“Esta colección llega ahora gracias a la firma del convenio que hicimos el año pasado con el Ministerio de Cultura. Desde entonces, hemos estado trabajando intensamente para poner nuestro archivo en esta nueva plataforma, que seguro que será muy beneficiosa. De momento, se puede encontrar aproximadamente la mitad de nuestro archivo”, comenta Xisco Bonnin, director del Arxiu del So i de la Imatge de Mallorca (ASIM), que recientemente ha participado en la tercera edición de las jornadas Projectem el passat en la Filmoteca de Catalunya, donde se pudieron ver cincuenta filmes creados en España durante los años 1915 y 1916.

“Existe un proyecto previo en el que colaboramos, llamado Memoria cinematográfica Pirineos-Mediterráneo, junto con la Filmoteca de Catalunya, el Institut Jean Vigo y La Cinémathèque de Toulouse, y que sirvió de antesala a esta nueva presentación del archivo. Queremos dar a conocer las películas menos conocidas para el público, como la cinta dedicada a la fiesta del Pedal, que es la más antigua, de 1917, y desde ahí avanzar hacia el presente”, añade.


Muchas de las películas de la colección muestran escenas en espacios naturales de montaña y playa. Imagen de ‘La playa de Cala Major’ en 1933.


Detalle del cortometraje publicitario sobre la elaboración de las ensaimadas en el Forn de Plassa, propiedad de la familia Cañellas.

Películas históricas: Catalina Thomàs y arquitecto Bennazar

Bonnin adelanta que tienen previsto organizar una presentación pública, durante los próximos meses, de la colección del ASIM en esta nueva plataforma pública de streaming. Algunas de estas películas “son muy poco conocidas”, como La Fiesta del Pedal, un documental de once minutos sobre una fiesta celebrada por el Veloz Sport Balear, sociedad deportiva fundada en 1896 en Palma para promover el ciclismo. En este filme se muestra la salida de un grupo de ciclistas de la plaza de España de Palma, que van pasando por las calles hasta llegar al Arenal. Aparecen diferentes participantes, escenas curiosas, la llegada de las autoridades y un baile popular. 

Por otro lado, el director del archivo mallorquín también destaca una serie de películas que fueron rescatadas por el fotógrafo Ramón Serna en un mercadillo de Barcelona hace más de cuarenta años. “Yo estaba allí de viaje por una visita de trabajo y me las encontré paseando por la ciudad, aún recuerdo lo emocionante que fue encontrarlas por primera vez”, relata el fotógrafo de 82 años a elDiario.es, que no dudó en comprar aquellas tres bobinas en cuanto vio los títulos manuscritos en aquellas latas antiguas. 

Sin embargo, cuando llegó a casa se dio cuenta de que no podía ver las películas porque estaban en formato 9,5mm. “Le pedí un proyector a un compañero, las vimos y nos dimos cuenta de que se trataba de un material histórico de primera calidad. En las tres bobinas que compré se encontraban cuatro películas que muestran la canonización de la beata Catalina Thomàs, una excursión a la Serra de Tramuntana, una viaje en el tren de Sóller y la construcción de la plaza de toros de Palma, donde aparece el arquitecto Gaspar Bennazar”, prosigue. 

El fotógrafo Ramón Serna rescató en un mercadillo de Barcelona una serie de películas hace más de cuarenta años. ‘Yo estaba allí de viaje por una visita de trabajo y me las encontré paseando por la ciudad. Es un material histórico de primera calidad. En las tres bobinas que compré se encontraban cuatro películas que muestran, por ejemplo, la canonización de la beata Catalina Thomàs’, relata a elDiario.es

Durante los años noventa, Serna quiso darle visibilidad a estas cintas históricas y consiguió hablar con la televisión autonómica de Balears, quienes se ofrecieron a pagar el envío de las bobinas a un laboratorio en Australia. A cambio, el fotógrafo les ofreció los derechos de las películas. Más adelante, le propuso a Xisco Bonnin los originales y las copias digitalizadas para el ASIM a un precio simbólico para que quedasen a buen recaudo. “Teníamos suposiciones sobre la autoría de aquellas películas, porque por la época en la que fueron grabadas, eran de mucha calidad, pero nunca conseguimos dar con el nombre”, concluye Ramon Serna.


Las bobinas que el fotógrafo Ramon Serna encontró hace más de cuarenta años en un mercadillo de segunda mano.

Al pi balear

Entre las primeras películas dedicadas a las excursiones abiertas al público en esta plataforma también se encuentran otras como la Excursió a l’avenc de Son Pou, rodada en 1928 por un autor desconocido, que muestra una excursión por las familias Britard, Roca y Vert. Del mismo modo, hay cintas dedicadas a momentos históricos como la de un autor desconocido que filmó la llegada de las seis escuadrillas de hidroaviones italianos de la Aerobrigata del general Francesco de Pinedo en 1928 o la grabación de la visita del presidente de la II República, Niceto Alcalá Zamora (1877-1949) al muelle de Palma el 31 de marzo de 1932, donde es recibido por el alcalde de Palma, Francesc de Vilallonga i Fàbregues (1856-1932).

Uno de los autores más destacados de la colección ASIM es Mayans Gabriel (1913-1977), abogado y periodista español que fue concejal de cultura del Ayuntamiento de Palma. Entre sus películas se encuentran, entre otros, los documentales que dedicó a lo largo de los años a los molinos de viento, al tren de Sóller, a la caza en la isla, a pueblos, a los viajes en barco. Su película Al pi balear, con imágenes de pinos, acantilados y el mar, ilustra el poema El pi de Formentor de Miquel Costa i Llobera. No obstante, además del interés por narrar su propio presente, Mayans también incidió en la amenaza de los excesos del urbanismo en espacios naturales con un documental sobre las famosas playas de Es Trenc.


El periodista Gabriel Mayans ilustró el poema ‘El pi de Formentor’ de Miquel Costa i Llobera en la película ‘Al pi balear’ en 1976.

Este espíritu también se ve reflejado en La Isla del sol, un reportaje de Juan Ignacio Company a finales de los años setenta centrado en el municipio costero de Calvià, uno de los centros turísticos más importantes de España. Según ASIM, esta obra “establece un paralelismo entre la conquista del rey Jaime I en 1229, que desembarcó en las costas de Santa Ponça, y la actual invasión de turistas, principalmente procedentes del Reino Unido, Francia, Alemania y los países escandinavos”. El reportaje plantea un viaje con profusión de imágenes aéreas y, sobre todo, de las playas, explicándose en detalle las infraestructuras turísticas del municipio como hoteles, bares, restaurantes, discotecas y campos de golf. 

La Mallorca turística

Por otra parte, se pueden encontrar los primeros anuncios publicitarios con los que se comenzaba a crear y vender la imagen turística de las islas promovida por las instituciones durante los años setenta y ochenta. Buen ejemplo de ello es una de las películas de Nicolau Tous filmada durante una vuelta en barco a Mallorca organizada por Foment del Turisme de Mallorca con ocasión de su 75º aniversario o Las islas de la calma, un documental realizado en 1966 por el reconocido fotógrafo catalán Ramón Masats que fue doblado al inglés y se muestra en la misma línea que los otros reportajes promocionales.

Aunque gran parte de estos materiales fueron dirigidos por creadores extranjeros como el actor estadounidense Jack Webb en But do you really know Mallorca?, una obra audiovisual donde el actor Xesc Forteza recorre los lugares y actividades más emblemáticos y típicos de la incipiente Mallorca turística como el casco antiguo de Palma y algunos pueblos como Sóller, Alcúdia y Valldemossa, pero también lugares como la finca de Raixa (Bunyola), las fiestas de Sant Antoni en Sa Pobla, o bailes populares mallorquines.

Finalmente también pueden verse largometrajes pioneros como Mallorca, de Josep Maria Verger Llinàs, un documental rodado en 1927 que recoge paisajes y monumentos de toda la isla. Durante casi hora y media de metraje, esta cinta explora la ciudad de Palma a través de las clases populares y costumbres de la época. Se ven retratados pescadores, hilanderas y campesinos. También muestra los pueblos de Mallorca, el enclave de Torrent de Parells en Escorca y los diferentes castillos rocosos y cuevas de la isla, además de jornadas de trabajo durante la vendimia y bailes típicos y tradicionales.

Películas de “más de cien años”

Magdalena Brotons, que forma parte del Grupo de Investigación en Orígenes del Cine (GROC),  celebra la “importante labor” de los archivos de las islas de Mallorca, Menorca, Eivissa y Formentera para preservar el patrimonio audiovisual que “hasta hace dos días no era digital y que con mucha facilidad podrían haberse perdido”. “Pese a que quizás no sean películas para el gran público, pueden llegar a generar mucha curiosidad por ser películas de hace más de cien años en algunos casos, que nos muestran cómo se hacía cine antiguamente y que son referencias históricas y antropológicas imprescindibles”, explica la especialista en la historia del cine.

Pese a que quizás no sean películas para el gran público, pueden llegar a generar mucha curiosidad por ser películas de hace más de cien años en algunos casos, que nos muestran cómo se hacía cine antiguamente y que son referencias históricas y antropológicas imprescindibles

Magdalena Brotons
Especialista en la historia del cine y miembro del Grupo de Investigación en Orígenes del Cine

De hecho, a lo largo de su trabajo como investigadora, Brotons también ha encontrado algunas películas que luego a puesto a disposición de los archivos. Como investigadora del cine francés, descubrió por casualidad dos cintas en el Centre national du cinéma et de l’image animée (CNC) de París que actualmente se conservan en los archivos de Menorca. Las películas muestran paisajes de la isla y a una persona elaborando el tradicional queso de Mahón. 

“Desconozco si estas películas y las de los archivos del resto de las Islas se subirán a Platfo, además de las de Mallorca, pero sería una idea fantástica”, expresa Brotons, que recuerda que después de aquellas dos películas encontró una tercera que fue rodada, nada más y nada menos, que en 1912, y que forma parte del archivo del ASIM. Según explica, “todas las películas de esta época marcan una serie de tópicos sobre las islas que luego se irán repitiendo a lo largo de los años hasta hoy”.