La escritora peruana publica su nuvea novela ‘Mi nombre es Emilia del Valle’ y critica la administración Trump: «A los latinos nos tratan en EEUU de criminales y violadores»
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Isabel Allende ha presentado este miércoles su nueva novela, Emilia del Valle (Plaza & Janés), en la Casa de América de Madrid. El nuevo libro de la autora peruana es una historia de amor, guerra, descubrimiento y redención, protagonizada por una mujer que, enfrentada a los mayores desafíos, sobrevive y se reinventa; y con la que vuelve a reencontrarse con los personajes de la saga que comenzó con La casa de los espíritus, y continuó con Hija de la fortuna y Retrato en sepia. La artista ha reconocido que lo “mejor” de su trabajo es “estar encerrada en silencio y soledad, escribiendo”.
“Todos los escritores somos introvertidos, cuando nos toca estar en la vida pública, en esta cosa extrovertida, es muy difícil”, ha comentado sobre por qué ha estado sin viajar desde la pandemia.
La autora reside en Estados Unidos, donde ha asegurado que, “mientras pueda” pretende seguir viviendo, teniendo en el punto de mira el trato que Donald Trump está dando a la población hispana desde que tomó el mando de la Casa Blanca: “Si la cosa se pone de color hormiga, como creo que se va a poner, tendré que irme. No quiero vivir en una dictadura, en un gobierno autoritario. Por eso me fui de Chile. No querría tener que repetir la experiencia de volver a empezar de cero en otra parte. Pero si llega el momento lo haré, no me siento tan vieja como para no poder empezar de nuevo”.
También ha criticado que se trate de “criminales y violadores” a los latinoamericanos, ya que considera que es una “generalización absurda porque hay millones de migrantes en EEUU” que contribuyen con “impuestos, cultura, trabajo”. “Todos los servicios están en manos de migrantes”, ha insistido. La escritora ha señalado que en el país existe un “nacionalismo cristiano blanco que es muy peligroso”, y que se materializa en que Trump esté “deportando a personas con papeles legales por ser negras, mientras que invita a refugiados a personas blancas de Sudáfrica, que no son refugiados porque no están escapando de nada, pero son blancas”.